Anglicismos franceses

Los anglicismos son préstamos lingüísticos del idioma inglés hacia otro idioma. Son muy comunes en el lenguaje empleado por los adolescentes, debido a la influencia que los medios de comunicación regionales y foráneos tienen sobre su manera de hablar y expresarse; y también son frecuentes en el lenguaje técnico (principalmente en ciencias e ingeniería), por los grandes aportes que los países de habla inglesa hacen a la investigación científica y al desarrollo de nuevas tecnologías.

Los anglicismos franceses poseen una data histórica sorprendentemente larga, y muy vinculada a la luenga andadura de este pueblo sobre la tierra.

 

Un breve paseo histórico por los anglicismos franceses

En realidad, y según historiadores lingüísticos como Theodora Bynon o Peter Bickard, los anglicismos en la lengua francesa son de origen remoto y ancestral: se remontan al periodo anglosajón de comienzos de la Edad Media (siglos V-VI de nuestra era), en época de desgajamiento y desmoronamiento del Imperio Romano de Occidente, y cuando anglos y sajones invaden la Gran Bretaña. Como consecuencia de ello, la población britana original se establece en la antigua Armórica –hoy llamada, precisamente por ello, Bretaña-. Las grandes migraciones producen una influencia léxica que no por no casualidad es de índole marinera: así, se reflejaba en los puntos cardinales (nord, sud, est, ouest), y en vocablos de embarcaciones: batel, de bat, actual boat.

Tal influencia prosigue en el francés del Bajo Medievo: en la época trovadoresca, son igualmente de origen marítimo.

Un periodo de singular influjo léxico anglosajón en Francia es el de la llamada anglomanía francesa, en que la influencia política de la Monarquía parlamentaria británica fue considerable en la cultura gala de la Ilustración, e incluso se refleja en clásicos como El espíritu de las leyes de Montesquieu. Por ejemplo, sesión, voter, y Budget (sí: votar es un anglicismo también en castellano).

En el siglo XIX, la Segunda Revolución Industrial inglesa ejerció asimismo un gran influjo en el vocabulario francés. Es la época victoriana: la de máxima hegemonía inglesa en la Historia. Así, los deportes ingleses (golf, tennis), la industria, el ferrocarril y el comercio (tunnel, wagon, express, tender, ticket), bebidas (gin, whisky…) Antes de ello, el Romanticismo inglés, inmortal gracias al numen literario de Coleridge, Percy Shelley, Walter Scott o Lord Byron, dejará asimismo notoria impronta en la lengua del país vecino como de otros países, con expresiones como dandy, tílburi, rosbif, club.

De hecho, algunos anglicismos entran en la lengua española de la mano del francés, ya que el país transpirenaico tuvo un gran influjo en la España decimonónica, fundamentalmente en las corrientes políticas (el moderantismo, heredero del pensamiento de Guizot). Pero también la tuvieron los ingleses, que invirtieron grandes flujos de capital en nuestro país, e incluso nos trajeron la moda de la novela histórica de Walter Scott (cuyo primer imitador español fue Patricio de la Escosura, con El Conde de Candespina) o el realismo social de Dickens, introducido aquí por su traductor Galdós.

El siguiente periodo de germinación de los anglicismos franceses fue el siglo XX. Así, los que provienen del cine norteamericano, como film, u otros que proceden de diversas modas y corrientes estadounidenses, como jazz. Tras la liberación de Francia por los aliados encabezados por los Estados Unidos a partir de 1944, tal influjo norteamericano se acentuará. Así, sobrevendrán otras tantas palabras en el léxico francés: beatnik, hippie…

Huelga decir que en el siglo XXI, también los anglicismos tecnológicos que han calado en nuestro idioma lo hicieron en la lengua francesa como en otras tantas más.

 

Practicar los anglicismos franceses

A continuación, os dejamos un vídeo para que tengáis en cuenta todos los anglicismos franceses contemporáneos utilizados hoy en día (además del estilo usual de moda, fin de semana, reunión, entrevista, móvil, etc.)

En el que surgirá el debate de «Dime, ¿por qué no puedes elegir entre francés e inglés?» y teniendo como mensaje final ¡Dilo en francés! es un lenguaje hermoso. ¿Entendéis al joven?