Las tradiciones de navidad en Francia son mucho más ricas y variopintas de lo que podamos creer en un principio. La celebración navideña en Francia tiene diferentes tradiciones en cada región del país. Además del 25 de diciembre, en el este y el norte de Francia, la época de Navidad comienza el 6 de diciembre con la fête de Saint Nicolas, y en algunas provincias la fête des Rois o Epifanía del 6 de enero es la fecha más celebrada de la estación.

Hay que tener presente de la República Francesa que, pese a su organización administrativa, tan estrictamente centralizada desde al menos los tiempos napoléonicos, lo cierto es que en esa aparente uniformidad del país vecino subyacen gran variedad y abigarramiento de tradiciones culturales y hasta lingüísticas, un aspecto mal conocido de Francia a escala internacional, y que se refleja hasta en sus celebraciones de Navidad.

En Lyon se celebra el 8 de diciembre la Fête de Lumières en la que los ciudadanos rinden homenaje a la Virgen María colocando velas en las ventanas de todas las casas para iluminar la ciudad. La tradición cuenta que se dejan las velas para iluminar el paso de María en su peregrinación. En las ciudades grandes como París, todos los edificios públicos son iluminados especialmente. Esta es una de las tradiciones navideñas francesas más conocidas y extendidas por el país.

 

Tradiciones:

– El 24 de diciembre por la noche, los niños dejan sus zapatitos frente a la chimenea para que Père Noël (Santa) los llene con obsequios, y se cuelgan pequeños regalos dulces del árbol navideño durante la noche como caramelos, fruta y nueces. Esta tradición, también cultivada en países anglosajones como los Estados Unidos (sólo que allí se utilizan calcetines en lugar de zapatos), es otra de las más célebres de los festejos navideños franceses. Es uno de los rasgos de la cultura francesa que delatan su peculiar idiosincrasia cultural, a medio camino entre latinos y germánicos.

– Los regalos se abren el día 25 por la mañana, toda la familia comparte luego el almuerzo que, en general, se extiende hasta la noche. Los deliciosos platos se suceden uno tras otro. El capón de Bresse con puré de castañas es un plato muy tradicional. A esto lo acompañan nuevamente el foie gras, salmón, ostras, champaña y vino (la combinación de Sauterne con foie gras es muy deliciosa). Finalmente, se sirven quesos y ensalada y, por supuesto, un pastel de Navidad. Aquí reluce la importancia de la gastronomía en las tradiciones navideñas en Francia.

– Existe una ley muy amorosa en el país, decretada en 1962, que indica que todas las cartas escritas a Santa Claus por los niños han de ser respondidas con una postal, la que reciben individualmente, un simple gesto que sirve para anunciar al prójimo que esta sociedad todavía no se ha dejado deshumanizar por la modernidad.

– Otra tradición importante de la Navidad en Francia para muchas familias es la Misa de Nochebuena llamada Messe de Minuit, que es seguida por un gran festín llamado Le Réveillon, que simboliza el despertar simbólico de Jesús en su nacimiento. Las familias festejan en sus casas o en restaurants con grandes comidas, algunas de las tradicionales siendo platos con pollo, ganso, pavo relleno con nueces, ostras y boudin blanc. Es una tradición semejante a la española misa del Gallo, sólo que más fastuosamente festejada. Proviene de la importante presencia del catolicismo en la sociedad francesa y su sustrato cultural: de ahí la similitud con las misas de Nochebuena de otros países europeos de tradicional predominio católico, tales como España o Italia.

– Además, existen muchos postres franceses tradicionales de Navidad como:

 

La bûche de Noël (el tronco de Yule): se trata de un pastel con forma de pionono o tronco hecho de chocolate y nueces, que representa el tronco quemado desde Nochebuena hasta Año nuevo como promesa del nuevo comienzo. Es, por lo tanto, muy semejante a los dulces españoles conocidos como piononos, que fueron creados en el siglo XIX por el repostero granadino Ceferino Isla González en honor del último soberano de los Estados Pontificios: el Papa Pío IX.

Le pain calendal  (en el sur de Francia) o Budín de Navidad: tradicionalmente se lo comparte con los más necesitados. El budín es un dulce también presente en los países anglosajones, por el común sustrato cultural germánico que, en parte, franceses y anglosajones tienen en común.

La Galette des Rois (Rosca de Reyes): Servida el día de Reyes, es un pastel redondo que se corta en trozos y es servido por un niño escondido bajo la mesa, conocido como le petit roi o l’enfant soleil. Quien encuentra la sorpresa escondida en alguna de las porciones se convierte en rey de la celebración.

– La principal decoración navideña en las casas francesas, además de en calles, comercios y oficinas es el sapin de Noel, el tradicional arbolito que data del siglo 14 y es decorado con manzanas, flores de papel y cintas. Muchas iglesias e instituciones organizan pesebres vivientes dentro de sus celebraciones, y se conserva la tradición de colgar ramos de muérdago en las arcadas y marcos de las puertas para traer buena fortuna a la estación venidera.

 

Como podemos apreciar, las tradiciones navideñas en Francia son de gran riqueza, y traslucen la variedad cultural del país vecino.